ATM lleva sin marcar el mismo tiempo que Falcao: 280 minutos. El equipo solo ha anotado en 2 de los 7 partidos. A cero fuera de casa.
El equipo se asfixió. Además, perdió la posesión (43%) por 2ª vez en la temporada (Camp Nou).
Se marcha a 6 puntos de los puestos de Champions.
Tan preocupado está Manzano en inculcar gusto a su equipo, que la elegancia se ha vuelto rácana con el único ingrediente que hace posible ganar partidos. Obsesionado por cocinar su fútbol, el Atlético se duerme a fuego lento con una receta que demanda una pasada por la sección de aliños. Ante el Granada, incluso flojeó estilo, apartó la mirada a ratos y se enganchó desesperado a Diego, huérfano entre infantes rojos y blancos.
Manzano salva cuello porque el estilo no es inmediato, porque su apuesta es valiente, de inicio y en marcha, y porque parece cuestión de tiempo que la red se alié con las buenas maneras. Pero el cronómetro de las histerias está en marcha y la afición colchonera es amante de apresurados juicios multidirección. Pero es el coste de meterse a inventar a los fogones: se puede resolver mal y rápido o se puede guisar bien y lento. Bueno, o mal y lento.
ahogado. Ya ocurrió en Rennes y volvió a pasar en Granada. Los locales dieron un paso hacia adelante, acecharon muy arriba y apretaron la soga que el propio Atlético se coloca. La primera línea de tres granadina no solo funcionó como atacante, también acosó la salida de balón de la zaga atlética, con una posición exageradamente adelantada y distante del resto del equipo. El conjunto andaluz funcionó bien en la recuperación y mantuvo siempre un rango alto de revoluciones, mientras le duró la gasolina.
denso. El equipo fue extremadamente pesado en la salida. Muy lento en zona ancha, donde abusó del motor diesel de Suárez y Tiago, que formaron un engrudo. Solo Diego y Gabi dieron verticalidad al colectivo, guerra Reyes aparte. Tiago no tuvo profundidad, demasiado encorsetado y sin apenas incidencia en el equipo. Y Suárez sigue perdiendo un número altísimo de balones en zonas de riesgo, a pesar de su buen papel en la recuperación. Le sigue quedando ancha su camisa.
cansanciofifa. Salvio, Arda y Silvio fueron baja, Perea se quedó en el banquillo y Falcao jugó con la lengua fuera. Las citas internacionales dejaron cojo al plantel, que apenas tuvo un par de días de preparación del partido. También es verdad que quizá Manzano tiene peor fondo de armario de lo que cree.
juanfranlateral. La escasez de recursos y la fe de Manzano en el alicantino trajeron el invento. Salvo por las carencias propias de la novedad del puesto, Juanfran mantuvo el tipo ante velocistas como Benítez y Mollo, pero las reservas en la cobertura le impidieron soltarse en campo rival. El segundo tiempo no salió de la cueva.
diego10. Es el elemento gravitacional del equipo. Su presencia imanta el cuero. En Granada, estuvo un cuerpo por encima de cualquier otro futbolista. Flotó como eje del rombo la primera mitad y se retrasó más tarde con la entrada de atacantes, pero siempre tuvo habilidad para encontrar espacios donde recibir.
mirandao'clock. Ya es definitivo. El brasileño sigue creciendo y cada vez es más decisivo. Corrector de los agujeros en la zona Juanfran-Suárez-Tiago, además dió salida en corto y se mantiene en su empeño de no descoser el balón a la primera amenaza. Una de las razones por las que el equipo sigue sin encajar goles. Algo hay que rascar.
reactores. El equipo no anotará, pero Manzano no se acobarda sobre el papel. Tiró pronto de Adrián, que le dió otra velocidad al equipo, y más tarde de Pizzi. Retrasó a Diego a la línea de medios y pasó después por el 4-2-3-1: Assunçao, Gabi – Reyes, Diego, Pizzi – Adrián. Fue sentir la banda y al utrerano le cambió la cara.
Manzano salva cuello porque el estilo no es inmediato, porque su apuesta es valiente, de inicio y en marcha, y porque parece cuestión de tiempo que la red se alié con las buenas maneras. Pero el cronómetro de las histerias está en marcha y la afición colchonera es amante de apresurados juicios multidirección. Pero es el coste de meterse a inventar a los fogones: se puede resolver mal y rápido o se puede guisar bien y lento. Bueno, o mal y lento.
ahogado. Ya ocurrió en Rennes y volvió a pasar en Granada. Los locales dieron un paso hacia adelante, acecharon muy arriba y apretaron la soga que el propio Atlético se coloca. La primera línea de tres granadina no solo funcionó como atacante, también acosó la salida de balón de la zaga atlética, con una posición exageradamente adelantada y distante del resto del equipo. El conjunto andaluz funcionó bien en la recuperación y mantuvo siempre un rango alto de revoluciones, mientras le duró la gasolina.
denso. El equipo fue extremadamente pesado en la salida. Muy lento en zona ancha, donde abusó del motor diesel de Suárez y Tiago, que formaron un engrudo. Solo Diego y Gabi dieron verticalidad al colectivo, guerra Reyes aparte. Tiago no tuvo profundidad, demasiado encorsetado y sin apenas incidencia en el equipo. Y Suárez sigue perdiendo un número altísimo de balones en zonas de riesgo, a pesar de su buen papel en la recuperación. Le sigue quedando ancha su camisa.
cansanciofifa. Salvio, Arda y Silvio fueron baja, Perea se quedó en el banquillo y Falcao jugó con la lengua fuera. Las citas internacionales dejaron cojo al plantel, que apenas tuvo un par de días de preparación del partido. También es verdad que quizá Manzano tiene peor fondo de armario de lo que cree.
juanfranlateral. La escasez de recursos y la fe de Manzano en el alicantino trajeron el invento. Salvo por las carencias propias de la novedad del puesto, Juanfran mantuvo el tipo ante velocistas como Benítez y Mollo, pero las reservas en la cobertura le impidieron soltarse en campo rival. El segundo tiempo no salió de la cueva.
diego10. Es el elemento gravitacional del equipo. Su presencia imanta el cuero. En Granada, estuvo un cuerpo por encima de cualquier otro futbolista. Flotó como eje del rombo la primera mitad y se retrasó más tarde con la entrada de atacantes, pero siempre tuvo habilidad para encontrar espacios donde recibir.
mirandao'clock. Ya es definitivo. El brasileño sigue creciendo y cada vez es más decisivo. Corrector de los agujeros en la zona Juanfran-Suárez-Tiago, además dió salida en corto y se mantiene en su empeño de no descoser el balón a la primera amenaza. Una de las razones por las que el equipo sigue sin encajar goles. Algo hay que rascar.
reactores. El equipo no anotará, pero Manzano no se acobarda sobre el papel. Tiró pronto de Adrián, que le dió otra velocidad al equipo, y más tarde de Pizzi. Retrasó a Diego a la línea de medios y pasó después por el 4-2-3-1: Assunçao, Gabi – Reyes, Diego, Pizzi – Adrián. Fue sentir la banda y al utrerano le cambió la cara.

