El Atlético se precipita en una demostración sintomática de fragilidad mental, tras adelantarse y dejarse noquear por un rival con diez.
El mismo grupo que atizó a Zaragoza y Udinese, se derrite en un encuentro obtuso, sin hambre ni ambición, cero intensidad.
Visitante horrible, es su cuarta derrota en cinco salidas ligueras. Un punto de quince posibles lejos del Calderón.
