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19 de agosto de 2011

asoma elías. ATLÉTICO 2 - VITORIA 0


"Elías ha revolucionado el partido." Manzano.
 

Elías Mendes, ese chico extraño, siempre sospechoso, aterrizado hace seis meses y aún con aire distraído cada vez que pisa césped. Futbolista de quinielas cuando toca recortar plantilla, convocatoria o cupo extracomunitario. Descarte, duda, problema. Adquisición sospechosa del viejo Pitarch, porque brasileño y porque Pitarch. Mediano pedigrí, chivo expiatorio. Ese Elías.

El brasileño, al que nadie esperaba, se bastó ante el Vitoria Guimaraes de media hora y dos fogonazos de cazador para empujar al Atlético hacia la fase de grupos europea. Inconstante para el proceso artesanal del juego, Elías tiene ese olfato extraño de llegador al hueco tan propio de culturas balompédicas desapegadas del rigor táctico. Maneja los espacios y tiempos de la segunda línea, sabe desaparecer, agazaparse y esperar. Y cuando asoma, muerde. Manzano le hizo volar en la segunda mitad, en un sistema que, más allá de nomenclaturas, pretende encontrar posiciones a futbolistas, y no al revés. El empeño del técnico podría darle acomodo definitivo al brasileño si primero consigue resolver el sudoku foráneo, donde Miranda, Salvio y el propio Elías pelean un par de plazas.

Porque la tercera será para Falcao. La aparición espectral del colombiano en los videomarcadores del Calderón precipita los estados anímicos de la grada. La ansiedad está tomando un giro inquietante, algo esquizo. El estadio desdobla personalidad, odia históricos, adora desconocidos. Hormonada por huidas, escondites, sábanas y portadas de prensa, la afición vive histérica, excitada, desbordada por su propia incapacidad para renovar ídolos con naturalidad. No sabe a quién odiar ni a quién amar. Las furias al palco se han teledirigido al último héroe caído e incluso al rival vecino, que tanto pinta en la construcción mental de esta parroquia. El calor aprieta los cerebelos, que transpiran bilis dejando salir xenofobia -Marcelo- y defunciones deseadas -Agüero, Mourinho-. El margen para descabalgar emociones en el fútbol no es infinito. Quizá la revuelta agenda madrileña extrafutbolística de los últimos días haya prendido mechas. De cualquier modo, el Calderón es estos días un ambiente hostil y ajeno al pensamiento neutro. Y Forlán en la grada, esperando destino. El verano de los veranos de los últimos tiempos rojiblancos.

En el césped, Manzano ha quitado el corsé del dibujo y parece dejar flotar a cada uno en su sitio. Así, Reyes es dueño de su propia libertad, sin grilletes, trotando en una franja central tan ancha como a él le plazca que sea. Delante suyo, Adrián y Salvio bailaban cada cual su repertorio, más afinado el asturiano, que crece a arreones. La manga ancha del técnico amplía la capacidad de movimiento de jugadores como Silvio o Tiago, desbocados en sus apariciones ofensivas. El lateral estrelló un zurdazo delicioso en la madera y el mediocentro calzó un remate de espaldas tras un gran pase interior de Gabi, otro de los más entonados. Es definitivo que el madrileño es el hombre de confianza de Manzano para la cocina. Futbolista sin estridencia y apenas aristas, ha madurado hasta entender sus deficiencias y saber exponer sus cualidades con normalidad.

El Vitoria, dócil pero ordenado, defendió con obediencia mientras tuvo todos sus miembros sobre el campo. Pero en un suspiro, perdió a Joao Pablo, que atropelló a Adrián, y el Atlético ganó a Elías. El campo se inclinó. Quedaría algún susto visitante, como el remate de Targino a la madera, pero pronto llegaría el primero de Elías, al cabecear con ímpetu un revuelo de Adrián. Y el segundo, en un remate preciso tras nueva asistencia del asturiano. Ante la ausencia de grandes rostros, ha tomado el Atlético un silencioso espíritu coral, sin dependencias y repleto de secundarios aplicados. Válido ante el quinto clasificado portugués, a falta de ensayos mayores.






















por qué no sigues aún al humanisto?

3 de marzo de 2011

tierna mediocridad. GETAFE 1 - ATLÉTICO 1




El interminable ejercicio de impotencia futbolística del Coliseum retrató la incapacidad atlética de alzar el vuelo siquiera por encima de su vecino más humilde, que ya no le aparta la mirada. Ese derbi de migajas, se jactaran los blancos, pero es lo que le queda al Atlético, que se arruga en citas mayores. El Getafe, que ya le superó en méritos la campaña pasada, agita orgulloso el cinto de plata que le otorgó su plaza europea. No es para menos. El Atlético, un errante en tierra en nadie, camina demasiado lejos de todo como para tener objetivos. No es una temporada que premie la vulgaridad. El listón está demasiado alto.

Tras una campaña de disgustos, al equipo rojiblanco le retrata su visita al feudo azulón más que a ningún otro campo. A una docena de partidos del cierre del curso, apenas un par de puntos le separan de su rival. Octavo y undécimo, ambos conjuntos campean la llanura liguera, donde apenas ocurre nada, ni temor ni euforia. Dos equipos como tantos otros, intrascendentes en el discurrir del campeonato. Infinitamente peor noticia para los rojiblancos, por supuesto. El tedio mató hace tiempo las aspiraciones de los de Quique, que no hayan respuesta.

El Atlético resuena ya como una caja de música distorsionada. Un eco a algo, que por instantes afina, pero donde todo es lejano y extraño. Una melodía que irrita más que agrada, tan reiterativa que siempre suena a lo mismo. Le bastó al Getafe encontrarse con un gol en la primera ocasión para dormitar el resto del partido. Cata Díaz descosió el balón desde su cueva, jugada que Miku conocía más que Godín, que acudió sin fe. El venezolano llegó primero y cedió a Del Moral, cuyo disparo rozó el defensa uruguayo y se volvió indescifrable para De Gea. Quique, que andaba lamentando esta semana la facilidad para el acierto rival, debió erupcionar al encajar un tanto cuando la parroquía aún andaba acomodándose.

Así se las gasta el Atlético últimamente. No solo se busca sus propios problemas, sino que no tiene soluciones sobre la marcha. La factura de Quique no alcanza para imprevistos. Encajar un gol tan pronto es irritante, pero para un grupo con tendencia a la depresión, supone un cataclismo de proporciones inabarcables.

Míchel tuvo la tarde alegre y le había dado el mando a Parejo, que llevaba un mes purgando sus faltas. Malísima noticia para el Atlético. Con Víctor Sánchez de escudero, el madrileño se bastó para barrer el mediocampo atlético. Como los buenos futbolistas, su juego no tiene secretos: le gusta el balón. Lo pide a uno y se lo da a otro. La ecuación era un galimatías para Raúl García. Cuando el navarro acudía al quite, el mediapunta ya había trazado el pase y ocupaba otra zona.

En realidad, casi todos los duelos individuales fueron azulones: Gavilán pudo con Valera y Del Moral jugó a su antojo con López. Los pasillos atléticos eran autopistas sin limitar. Algo mejor les fue a Godín y Perea en el eje, que se rearmaron tras el despite inicial, sometiendo los espacios de Colunga y Miku. Cata Díaz, que de esto sabe un rato, ató en corto a Agüero, que sufrió una de las tardes más negras que se le recuerdan. Cemento armado, el zaguero argentino.

Del lado atlético, el partido era Reyes, que a su retruécano habitual añadió un sospechoso empeño en mezclar con Forlán. Debió leer prensa estos días. El extremo acaparó los números rojiblancos: lideró remates, faltas recibidas, balones perdidos y pases realizados. Su poco acierto en éstos últimos (42 de 66) explica su obsesión por la asistencia definitiva, más que nunca con el uruguayo en la mirilla.

Sin ocasiones, dócil, el Atlético no molestaba al vecino, más que en alguna correría inocente. Lo mejor del primer acto fue un misil firmado por el utrerano que se marchó silbando el palo de Codina. Tras el descanso, era francamente difícil no mejorar. Por segundo envite consecutivo, el arreón final rojiblanco tuvo cierta consistencia. Con el agua al cuello, comienzan los braceos.

La aparición de Forlán en segunda línea es una gran noticia para el fútbol rojiblanco. Pocos tienen el panorama tan despejado. El uruguayo no se rinde. A falta de gol, se busca, trabaja y no tiene miedo al reciclaje. Cada vez remata menos y pasa más. Menos portería y más el compañero. Quizá baje a buscar la pelota porque no se la den, pero su fútbol ya no tiene visera y su capacidad para entender el juego es mayor. A falta de gol, sus cañones han mutado en instrumentos de precisión y comienza a interesarse en allanarle el camino a otros. Cuatro de los últimos cinco tantos del equipo partieron de sus botas. Significativo.

Y como el Atlético improvisa guión, aquí aparece todo el mundo. La ausencia de gol de sus dos estrellas más mediáticas está descubriendo muchos matices. Los secundarios atléticos siguen chupando cámara. Si hace días fue Koke quien sorprendió con un remate inverosímil, esta vez le tocó a Elías, ese tipo. El brasileño, un figurante hasta ahora, comprado para echar el balón al pasto en el alboroto rojiblanco, se marcó un cabezazo de bandera: desde el punto de penalti, de espaldas y sin ver portería. Solo los tipos muy buenos o con mucha suerte con capaces de anotar goles así. El chico, que arrastra desde su llegada la fama de sus antecesores, se dió por fin una alegría. De nuevo a pase de Forlán, cuya eufórica celebración le da a todo esto un punto de ternura: todo lo que le ocurre estos días al Atleti es, en realidad, muy del Atleti.

22 de febrero de 2011

elías, made in brazil.


Cuando Cleber Santana aterrizó en Madrid en Julio de 2007, mucho medios no se aclararon a la hora de fijar la cifra definitiva del traspaso. Probablemente, tanto la versión de los €6M como la que apuntaba a que la cantidad pagada fue €1M estuvieran en lo cierto. Al menos en parte. Los tiempos de los traspasos entre clubs están cambiando, y el quid ya no está en cuánto pagan, sino en cuánto compran.

El fútbol se construye en Brasil alrededor de grupos inversores y fondos de riesgo que trocean la participación de los derechos de los futbolistas y los reparten entre sí. Las estrellas emergentes les salen rentables a estos inversores, ya que los clubs brasileños siempre andan apurados y venden barato. La revalorización asegura que algún club europeo termine desembolsando diez veces más de lo pagado.

Estos fondos de riesgo compran participaciones, nunca mayores al 50%, para mantener porcentajes de la propiedad en los propios clubs y así asegurar que mantengan su interés en el tráfico de futbolistas. Los clubs, por su parte, acceden a vender un porcentaje y, de ese modo, adquirir liquidez. A la larga, es poco probable que el jugador no acabe en un traspaso a Europa dejando dinero para todos.

Los futbolistas ya no pertenecen a los clubs, sino a las empresas. La precariedad de éstos y el talento en potencia son un caramelo para las megaempresas brasileñas. MSI se hizo hace años con los derechos de Tévez y Mascherano, y los paseó por Corinthians y West Ham antes de desembarcarles en grandes clubs.

El modelo funciona y se expande. Cada año, salen de Brasil más de mil futbolistas con destino al extranjero. A los clubs europeos les favorece el modelo carioca, ya que adquieren los derechos compartidos con los holdings, disfrutando del futbolista por una cantidad menor a su valor en el mercado. A la hora de vender, eso sí, ingresará sólo lo correspondiente a su participación en los derechos del jugador, si es que antes no ha procurado hacerse con el monto total.

En Brasil, Traffic Sports Group es quien rige el mercado. Un holding que factura $500M anuales, muy cerca de los $540M que presupuestó en 2010 el techo económico del fútbol mundial, el Real Madrid. Traffic no es una agencia de deportistas al uso ni ejerce una representación a la europea. Va más allá. Es un fondo de inversión, y como tal, asume riesgo y maneja la compraventa del producto. A veces, el producto son deportistas, pero no siempre. A través de sus filiales en todo el globo, Traffic organiza campeonatos, posee derechos televisivos, varios medios de comunicación, nuevos estadios de fútbol y maneja todo lo que pueda imaginarse de cara al Mundial 2014, que la FIFA adjudicó a Brasil.

Todos los clubs quieren tenerla cerca. El Barcelona tragó con los sospechosos fichajes de Henrique y Keirrison -€27M y ningún partido disputado- para seguir teniendo derechos de tanteo y trato preferencial sobre las nuevas estrellas del Brasileirao.

El modelo es complejo. Como FIFA prohibe que los derechos federativos de los deportistas sean propiedad de las empresas, Traffic creó un puente, el Clube Desportivo Brasil, un equipo amateur donde los futbolistas nunca llegan a jugar, sino que son cedidos al resto de clubs brasileños de élite para que muestren su nivel.

La mitad de los derechos de Elías Mendes antes de su traspaso al Atlético pertenecían a Traffic. El resto, estaban desgajados entre el empresario brasileño Carlos Leite (30%) y el propio futbolista (20%). A la hora de vender a Europa, holdings como Traffic necesitan intermediarios. Este rara avis de la fauna del fútbol se encarga de buscar equipo para los futbolistas y futbolistas para los equipos, dar prioridad a sus clientes, filtrar ofertas de posibles competidores y cerrar operaciones.

En algún momento antes del final del campeonato brasileño, entró en escena Jorge Mendes, elegido mejor representante del mundo por todos los representantes del mundo. La trama Elías ganó intensidad. Gestifute, su agencia, se hizo con el 20% de los derechos del jugador en una maniobra de vértigo. ¿Por qué? Porque tenía comprador. En su viaje a Brasil, Mendes había ido acompañado de Luis Filipe Vieira, presidente del Benfica, para cerrar los fichajes de dos futbolistas de Traffic: Jucilei y el propio Elías, ambos del Corinthians.

Pero la negociación con Vieira no salió adelante, así que Mendes, que debía vender al futbolista a toda costa, tiró de agenda de contactos y vinculó en los medios al chico con Sevilla, Atlético y Barcelona, entre otros. Dicho y hecho, Gil y Pitarch viajaron a Brasil y firmaron a Elías, quien, días después, en su presentación, agradecería el movimiento a Gil Marín, Pitarch y Mendes. Gracias a la intervención del representante portugués, Elías acabó en uno de sus clubs de confianza. Además de llevar a Mourinho y Cristiano, Mendes es un viejo conocido del Manzanares: Zé Castro, Costinha, Seitaridis, Maniche, Simao, Eller, Santana, Motta, Tiago y Diego Costa han aterrizado desde 2006.

MARCA comentaba en la edición de hoy que el Atlético comparte los derechos con un fondo de inversión al 50%. De los €7M que se repartieron Traffic, Mendes y Leite por el 100% de los derechos federativos, el Atlético solo abonará la mitad. La fórmula de comprar participaciones de los futbolistas no es novedad, el Atlético la mantiene con Reyes -el 25% pertenece a Benfica- y, probablemente con Godín, cuyo traspaso en verano fue igualmente opaco.


Pero sería interesante que el fondo de inversión que posee el 50% de los derechos de Elías fuera nuevamente Traffic, que aún mantiene en su web al futbolista. ¿despiste digital? Puede ser, ya que el jugador aparece con la camisola de Corinthians. Pero existe la posibilidad de que Traffic se pagara a sí misma. No habría sentido en que se desprendiera de ese porcentaje y lo adquiriera un fondo de inversión distinto.

En ese supuesto, los €7M en tres pagos corresponderían: el primero, a Traffic (€2'3M); el segundo, a medias entre club y empresa (€2'4M), y el tercero, al Atlético (otros €2'3M). De ese modo, el Atlético pagará €3'5M por el 50% del pase del futbolista. Si Traffic mantiene su mitad, el dinero que abonó el club rojiblanco fue a parar, por tanto, a... Jorge Mendes (20%, €1'4M) y Carlos Leite (30%, €2'1M).

El próximo fichaje del Atlético, Joao Miranda, también es propiedad de Traffic. Pese a terminar contrato, se desconoce el porcentaje de derechos que adquiere el club rojiblanco y los que quedan en manos del holding brasileño. Sería el quinto jugador carioca de una plantilla que roza la veintena y que cuenta únicamente con tres jugadores madrileños con ficha profesional: De Gea, Domínguez y Mario Suárez.

19 de enero de 2011

la variante elías.


"Hemos cambiado al rombo y Elías está acostumbrado a ese sistema. Por eso ha jugado." QSF.


Cuando Edgar Davids aterrizó en el Camp Nou, en enero de 2004, el Barça no era lo que es ahora. No ganaba un título desde hacía un lustro, Laporta venía de ratificar a Rijkaard tras caer en Santander y el equipo marchaba duodécimo, a 18 puntos del líder, el Real Madrid. La afición pedía un delantero que mejorara las cifras de Kluivert y Saviola, pero el técnico holandés prefiero reforzarse con la cesión de un centrocampista defensivo de 31 años.

Rijkaard movió el sistema. Abandonó el 4-2-3-1 con el que venía jugando desde sus tiempos de seleccionador y prescindió de un punta para engordar el doble pivote de Cocu y Xavi con el pitbull holandés. El equipo se rearmó, ganó 15 de los 19 partidos restantes y terminó subcampeón, por detrás del Valencia. Ronaldinho se desmelenó partiendo desde el costado izquierdo y el Barça se reencontró con su historia a través del 4-3-3.

La historia de Edgar Davids en Barcelona fue corta, ya que al terminar su cesión decidió marcharse al Inter de Milán, pero su legado caló hondo. Con el mismo sistema y piezas nuevas, Rijkaard ganaría las dos ligas siguientes, además de una Copa de Europa, pero sobre todo, definió un estilo que acabó perfeccionando Guardiola años después.

...

A millones de kilómetros de años luz, con el fútbol -y el Barça- en otra dimensión, Quique y Elías han reproducido la historia. Tras catorce años sin títulos y lograr dos el pasado año, la afición sigue incómoda, el equipo todavía busca su identidad y el club no encuentra la clave que le haga dar un salto competitivo. Valencia y Villarreal, con modelos opuestos, han definido su camino, y lideran la alternativa a los dos grandes. El Atlético, repleto de dudas, ha quedado un vagón por detrás. Lleva meses jugando a Agüero.

El conjunto rojiblanco ha vivido su historia reciente agarrado a un modelo de extremos, velocidad y juego abierto. Su éxito ha dependido de la seguridad de sus defensores y de la puntería de los atacantes, creando un abismo entre ambos. El contragolpe, de patente rojiblanca, cerró hace tiempo el debate sobre el estilo futbolístico: cerrar y correr.

El Atlético no practica fútbol de posesión desde los tiempos de Antic, cuando el serbio hizo girar en torno a un rombo a una plétora de buenos tocadores: Caminero, Pantic, Simeone o Vizcaíno. Aquel modelo lo completaban Penev y Kiko, atacantes de juego interior, que a menudo aguantaban de espaldas la acometida de la segunda línea y que se hubieran perdido en un duelo de velocistas con las defensas rivales. Muy distintos al vértigo actual que producen Forlán, Agüero o Reyes.

Ante el Mallorca, Quique planteó la alternativa al modelo Atleti durante los primeros 45 minutos. La llegada de Elías -sustituto de Jurado con seis meses de retraso- ha motivado al técnico atlético a mover sus fichas, como le ocurrió a Rijkaard con Davids. Por cierto, ambos futbolistas de un perfil muy similar: competitivos, con recorrido, capacidad de desgaste y con una marcha más que el resto.


Reenganchando con el dibujo del doblete, revisado en versión Barça 2010, Quique dibujó un rombo donde incrustó al brasileño en paralelo a Tiago, con Assunçao detrás y Mérida delante. Lo completó con los dos centrales de mejor salida de balón -Godín y Ujfalusi- y animando a los laterales al concurso ofensivo. El dibujo, calcado al que en la actualidad despliega Guardiola en su Barcelona, dió la posesión más alta vista hace años en el Calderón -63% la primera media hora- y desconcertó al Mallorca. Al equipo le faltó agresividad y velocidad en el pase, pero ganó juego posicional, y logró la recuperación antes y más cerca del área rival.

Algunas piezas se movieron con torpeza, pues el mecanismo necesita ajustes, pero Flores supo leer que Tiago despeja el panorama cuando gana libertad, y sobre todo, que Mérida es el único mediapunta de la plantilla. Sin un nueve fijo, Forlán y Reyes partían desde los costados, limpiando el centro para la llegada del catalán. El segundo gol nació de un robo de Mérida en una zona muy adelantada, donde le fue más fácil encontrar el desmarque de ruptura de Forlán, que se deslizó desde su parcela izquierda para aparecer por sorpresa en posiciones de remate. En la segunda mitad, sin Elías y con Juanfran, Quique volvió al esquema habitual de extremos, mostrando que la variante viene de la mano del brasileño.

No es una cuestión de sistema -el Villarreal juega de lujo con un 4-4-2 clásico- ni por usar el dibujo de Guardiola el Atlético comenzara a hacer baile de salón. No basta comprarse unos zapatos de claqué para convertirse en Fred Astaire. Pero Quique, técnico de recursos, ha visto la necesidad de agitar el equipo, y Elías le ha traido algo que la plantilla no tenía. A través del brasileño, puede encontrar una alternativa para reactivar al grupo y la temporada. Como ocurrió con Davids y Rijkaard en 2004, un futbolista ha traído una nueva variante táctica.

18 de enero de 2011

paz en el calderón. ATLÉTICO 3 - MALLORCA 0




En el peor momento de la temporada, cuando ya silbaban las balas sobre algunas cabezas, el Atlético se impuso ante un rival que daba pánico, cumplió con los mínimos de puntaje de la primera vuelta y de paso, dió motivos a la parroquia para la esperanza ante el Madrid en Copa. Primera victoria del año, cuarta cita consecutiva sin encajar goles en casa y señales positivas, como la recuperación anotadora de Forlán o la aparición de Elías en el equipo.

La reacción la lideró Quique, al que poco le queda ya por probar, y que renunció a sus dos líneas de cuatro, innegociables desde su llegada al Manzanares, para dar paso a un nuevo dibujo, copyleft del Barça actual. El técnico situó tres futbolistas en la franja central, con Assunçao de pivote escoltando a Tiago y el recién llegado Elías, adhesivo industrial para el mediocampo rojiblanco. El vértice del rombo lo cerró con Mérida, en funciones de 10, y por delante, extremadamente abiertos, corretearon Reyes y Forlán.

El experimento de Flores dió aire al equipo y asfixió al Mallorca. Los de Laudrup, que comenzaron animosos, se perdieron en el duelo de tapete. Reyes recibía siempre en zona de peligro, Elías se mostró elástico para llegar a las dos áreas y Tiago tuvo espacio para repartir el balón. El Atlético agradeció la vuelta del portugués, su único futbolista sin visera, que había anunciado su retiro de la selección nacional horas antes del encuentro. El equipo ganó juego posicional, tuvo más pausa y mostró por momentos buena asociación entre sus piezas.

Tocaba evaluar la dependencia del Kun, y la expectación por las novedades eclipsó por un rato la figura del argentino. También ayudó encarrilar pronto el partido. Un córner botado por Reyes lo cabeceó en el primer palo Valera, meritorio toda la noche en sus correrías por la banda. Lo que no arregló la nueva disposición fue el tembleque defensivo. La línea trasera, inédita, tiritaba a cada arremetida bermellona y De Gea tuvo que sacar la manopla para detener el disparo lejano de Webó. Godín respiró cuando Víctor, que había liderado la arremetida inicial, se tuvo que retirar con un pinchazo en el muslo.

También apareció la mejor versión de Mérida, al que le aburre la banda y que por dentro se maneja de maravilla. Con la seguridad del trío de guardaespaldas detrás, flotó con criterio y encontró a Forlán en la jugada del segundo tanto atlético. El mediapunta le robó la cartera a Rubén y metió el balón para el desmarque diagonal del uruguayo, que definió por bajo ante Aouate.

En la reanudación, Quique sacó a Juanfran por Elías, que acusó falta de rodaje, y el Atlético volvió a su esquema habitual. Mérida desapareció en el costado y el equipo se partió, reducido a las acciones individual de Reyes. El panorama benefició al Mallorca, que se estiró liderado por el talento de De Guzmán, futbolista de recursos infinitos.

Un balón picado de Pereira dejó solo en el área a Nsue, que rompió el marcaje tibio de Antonio López. El capitán reaccionó con la agilidad de un caminante y embutió con descaro al extremo mallorquín. Penalti y expulsión. Fue entonces el momento para engrandar la figura de De Gea, que detuvo el penalti a Webó y frenó los fantasmas atléticos. El joven guardameta demostró más brazalete que el defensa y salvó al equipo de una noche de terror.

La rigurosa expulsión de De Guzmán dejó la recta final diez contra diez, y Reyes pudo darse una alegría -la segunda en siete días, tras meses de sequía- anotando en el tiempo de descuento. La euforía contagió al graderío local. Tanto, que hasta hubo fe en las gargantas para pedir la remontada copera.

15 de diciembre de 2010

entretiempo II.


cuestióndeprobabilidad. Que el Rosenborg saque algo de la tumba griega es menos probable que Simao saque un corner al segundo palo. Y todo eso ganando en Leverkusen. Madera. Lo mejor que le va a pasar a este equipo es que en Enero solo le quedara la Liga y podrá apretar para el tercer puesto. Conformista? Si. Realista? También.

todosemueve. Mala señal que 4 o 5 jugadores -Jurado, Simao, Asenjo, Juanito, quizá Camacho- dejen el equipo con la temporada comenzada. Diversas razones, todas válidas, pero que rompen la estabilidad de unas plantilla tan corta. No hace falta ser un genio para darse cuenta que parchear en invierno es sinónimo de mala gestión.

galimatías. Si Rakitic vendría para sustituir a Jurado, Elías no sustituye a nadie y Simao no tiene sustituto, cómo pueden estar mirando un central? Pitarch apura su mandato a lo grande y con el zurrón repleto, nunca un director deportivo sustituto tendrá un listón tan bajo. Viendo a Mou, Quique es un santo.

4-3-3? Sin Simao y con Elías, QSF no va a tener más remedio que probar otras cosas. 6 mediocentros y 1'5 extremos dan para intentarlo. Miren la plantilla del Barça. Lo que ocurre es que para QSF las dos líneas de cuatro son innegociables. Veremos.

pruebaN. Precisamente, no será QSF de no probar: 4 meses de competición y van 7 parejas de mediocentros y otras 7 de centrales, casi todas las posibles: PG, GD, PD, PU, UG, UD e incluso Juanito-Pulido.

líoportería. Asenjo tendrá que salir para jugar. Futuro enorme: entre los 5 o 6 mejores porteros de España y los 2 o 3 mejores del Atleti. Joel, que también necesita partidos, tendrá que calentar banco. En Julio, más.

juradistas. Es curioso como Jurado sigue siendo tema de conversación habitual cinco meses después de su venta. El fallo estratégico es que tal vez esperaban que Mérida lo sustituyera, pero está claro que con Jurado es más grande el vacío que ha dejado que el rendimiento real que tuvo, a veces de 8 a veces de 5. Se echara tanto de menos a Simao?

teoría18-10-10. La combinación de victorias-empates-derrotas que metería al ATM en Champions -sobre los 64pts a final de temporada- está fallando porque el Atlético no empata. Así de estúpido. En victorias está sobre lo previsto. A falta de 4 partidos para cerrar la vuelta, está a solo dos victorias -le quedan dos partidos en casa- para cerrar su promedio de 9 en la primera vuelta. Pero lleva 6 derrotas, una más de las que debería -jugó fuera vs los 3 rivales directos: VLL, VAL, SEV-.


PD: por una vez, roberto palomar.

9 de diciembre de 2010

elías: buscando la excepción (otra vez).


El fichaje de Elías Mendes (85', Corinthians) en el mercado de invierno trae una nube de interrogantes que amenaza nuevo chaparrón atlético. La navidad podría incluso dejar algun regalo más del mercado brasileño, tierra prometida de la dirección deportiva rojiblanca a pesar de las experiencias recientes. Pitarch, reincidente.


noesunanecesidad. El equipo se apaga en tres cuartos de campo, la zona que ocupaba Jurado. Mientras el Atlético juegue con dos puntas, su regista debe partir de una banda. En principio, no es el perfil de Elías, mediocentro llegador que no se ajusta a la idea de jugador de banda de Quique. Otro hándicap táctico puede ser su dificultad para mezclar con Tiago.

overbooking. Con Elías hay seis mediocentros en una plantilla con 20 jugadores de campo, cada vez más descompensada. La inversión no soluciona la cuestión de las bandas, donde sólo están Reyes, Simao y Mérida para dos puestos y en cambio satura el centro. Por no hablar de la situación futura en que quedan Camacho (90'), Rubén Pérez (89') o Koke (92').

elriesgobrasileiro. No siempre salen Senna o Renato. Por cada brasileño bueno, hay diez ellerclebers. Más aún si llegan directamente de la liga nacional. Aparecer en el mejor once del campeonato brasileño, plagado año tras año de futbolistas intrascendentes, no es ninguna garantía. Por poner un ejemplo, Eller fue el mejor defensa de 2006, meses antes de acabar en el Atlético. El resto de la historia es conocida. Ni siquiera Diego o Robinho, bandera de una generación, han dado un rendimiento constante.

operacionespitarchsl. El cambio de cromos es un salto al vacío. Vender a Jurado por €13M, acoplado al equipo y de rendimiento conocido, para fichar por €7M a Elías, un año mayor que el gaditano y cuyo rendimiento es una incógnita, no es el paradigma de la visión deportiva. Aún más cuando el brasileño no ha jugado nunca en Europa y debutó hace tres meses en canarinha, célebre por nutrirse de infinidad de futbolistas desconocidos de la liga doméstica. Elías cobrará €2'5M, el doble que Jurado.

mendes,eseamigo. Jorge Mendes, rey de los representantes que lleva a Tiago, Simao y Diego Costa, y en su día a Eller, Santana, Zé Castro, Costinha, Motta, Seitaridis o Maniche, se enteró de que Elías se quedó sin agente hace semanas para ir corriendo a ficharle. Además se hizo con el 20% de los derechos del jugador. Después se lo colocó al Atlético. ¿infló eso el pase de Elías? ¿tenía apalabrado el fichaje cuando compró una participación del jugador? ¿lo sabía Pitarch? O peor, ¿no lo sabía?

laestrategiaextracomunitaria. Si ya pareció una torpeza traer a Godín sin haber gestionado antes la situación de Diego Costa (88') y Salvio (90'), la llegada de Elías deja de nuevo fuera al argentino, precisamente la gran apuesta de la dirección técnica hace un año.

personalshopping. Incluso jugadores que conocen el ritmo europeo, como Rakitic (88', Schalke), parecían mejor opción. El croata, que acaba contrato en 2011 y anunció no renovar, se encuentra en una situación parecida a Afellay, al que el Barça pescó por €3M. No es el único futbolista de ese perfil que termina contrato y estaría asequible: Cani (81', Villarreal), Diego Castro (82', Sporting), Vicente (81', Valencia), Alfaro (85', Sevilla) y Masoud (84, Osasuna) en la liga española, y Pienaar (82', Everton), Altintop (82', Bayer) o Stankovic (78', Inter) fuera son otras oportunidades de mercado.

7millones7. Puestos a gastar, es una cifra en la que se pueden mover futbolistas de la Liga con mayor proyección, como Parejo (89', Getafe), Piatti (89', Almería), Griezmann (91', R. Sociedad), De Guzmán (87', Mallorca) o incluso Granero (87', R. Madrid). Por menos salió Valero (85') al Villarreal este verano.