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26 de agosto de 2011

merecida europa. VITORIA 0 - ATLÉTICO 4


"Valoro la manera en que interpretamos el partido, los movimientos de los jugadores, su ambición." Manzano.  


El verano más ruidoso de la historia reciente, que ha zarandeado la hagiografía atlética hasta jugar a capricho con los cantos de la grada, ha dejado sobre el césped, sin embargo, sospechas para conjurar que podría haber hoja de ruta. Los sparrings de la molesta previa europea, en lugar de collejear la autoestima, han sido placebo para un equipo que ha revelado merecer retos mayores y que aparenta llegar a toda máquina a la línea de salida liguera.

La demostración de poderío en Guimaraes, con media docena de jugadores que no pintan en las quinielas del once de gala, confirma un agosto impecable, con pleno de victorias, diez tantos anotados y solo uno encajado. Manzano, que fijó la mirada en lo disponible a la espera de fotos que forren carpetas, ha construido un grupo estival fiable, creído, con capacidad para ejecutar más de una velocidad, con recursos para la pausa y la electricidad. Y abierto a cambio de cromos, como se vió en el debut de Courtois en el marco.

Ante el Vitoria, el equipo se entregó de nuevo al mando de Gabi, superada adolescencia, y al revuelo que organizaron Adrián y Salvio en el atrezzo defensivo portugués. El argentino, precipitado, ansioso, percutor, solo tiene una marcha: hipervelocidad. Insistente con una gama reducida pero efectiva de jugadas, enchufó al equipo desde el pistoletazo. Antes del primer minuto, tumbó la verja local y se coló hasta Nilson, donde se dejó caer con pompa, precipitando el penalti. A los once metros acudió altivo Gabi, que torció la bota con desdén y engañó la caída a plomo del portero brasileño.

El Atlético se dejó ir, para goce de su pareja ofensiva, que mezcló una vez más con Salvio asistiendo y Adrián anotando el segundo por la calle del nueve. El asturiano es buen negocio. La histeria de Salvio, además, le permite matices. Pocos delanteros se suben tanto la visera, mantienen esa atención a lo que ocurre en su periferia. Y de momento, no hay noticias de su fobia al gol. Al chico le tocaría hacer también el tercero, ya en el segundo acto. Silvio se desfogó en una cabalgada que Reyes cabeceó en plancha, dejando el balón muerto para el remache final del asturiano. Becario veraniego con cifras sin camuflaje: ocho tantos en nueve partidos, cinco en el Europeo sub 21 y tres más en la previa de la Europa League.

Manzano había dado entrada a Elías al descanso, última prueba para tirarle el último pulso extracomunitario a Salvio y Miranda, que deberá resolverse en los próximos días. En otra colada de Silvio, desatado, llegaría el cuarto. Koke, recién llegado, mandó a la carrera al lateral, cuyo centro empaló a la red Salvio desde el segundo palo. Más sencillo de lo esperado. A menudo hay esa sensación cuando se hacen los deberes.

A pesar del bajo calado de los rivales, Manzano está sabiendo saltar sus vallas. En términos atléticos, los oponentes menores a menudo dan el estado de la cuestión con mayor fiabilidad. Su propensión al vértigo y la incomparencia en encuentros asequibles lastra desde hace años su rendimiento en el campeonato regular. El éxito de este curso se medirá en la capacidad que el equipo tenga de no perder los partidos que no debe perder, más allá de lograr victorias épicas. Las señales actuales transmiten seguridad, ambición y variedad de recursos. A pesar de un verano de portadas infinitas, sobre el césped apareció un equipo.


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3 comentarios:

Nónimo dijo...

Excelente crónica y muy buen partido el de ayer, estuvimos conjuntados y creamos multitud de ocasiones, aunque también es verdad que el rival era de poco empaque; qué decir poco empaque: era una auténtica madre tanto en defensa como en ataque, una madre desmoralizada cual progenitora de ni-ni tras encajar el primer gol en el primer minuto.
Dicho esto, en otras ocasiones nos hemos encontrado incapaces de superar a un equipo de esa calaña, así que bien nos podemos felicitar e ilusionar.
Los mejores: Gabi, nuestro comandante, cerebro y próximo capitán (solo me creo esto último, quiero verle ante equipos que presionen un poco); Silvio, un machete por la derecha, técnica y (ayer) sobriedad defensiva; y por supuesto nuestro gran Adrián, metiendo un par de golitos de delantero centro.

Por cierto, Humanisto, las notas son sobre 10? Porque no sé, nunca das más de un 6'5, serías un profe exigente.

En resumen, no era un partido el de ayer para sacar excesivas conclusiones que a todas luces serían precipitadas a tenor del bajísimo nivel mostrado por parte de los portugueses, pero el buen juego y la conjunción del equipo ilusionan bastante de cara a la liga, a expensas que se incorpore el trío mágico Arda-Falcao-Diego.

¿Pronósticos para nuestra liga ahora que empieza?
Yo digo que la gana el Valencia one more time, con nosotros pisándoles los talones. Detrás, Villarreal y Athletic. Veo al Sevilla bastante mal.

Leiva dijo...

Cada vez estoy más contento con "el hombre tranquilo", Manzano. Al final del partido llegó un balón rebotado a Perea, en el área pequeña de nuestro campo, ¿qué hizo? ¿intentó sacarla jugada?, ¿hizo un pase disparatado?, ¿despejó al centro?. No, la despejó a la banda. La despejó a la banda. ¿Tan difícil era? Me imagino la imagen: "Amaranto, por favor, tú como el resto de los compañeros, en nuestro área, cuando no veas un pase fácil a un compañero, despeja a la banda, no te compliques, gracias".

No vi la primera parte, las portugueses eran buenos chicos, en el tiempo que vi, no vi cometer a Perea un solo error, rápido, atento y sin complicarse. Tan difícil era. Dos años sufriendo, con taquicardia en cada balón al área.

Y luego cuando ves más de 3 pases seguidos ya se te cae la baba............
Volvamos a la tierra, balones fallados delante del portero, solos, ni se sabe. Humanisto, tu si que eres una máquina. Gracias

elhumanisto dijo...

@Nónimo. La puntuación es sobre 10, sí. Entiendo que un 10 sería hacer el partido perfecto, Maradona vs Inglaterra en México86, por poner. Se tienen que dar condicionantes de rival, importancia partido y que el jugador dé el máximo nivel posible. Dicho eso, un 6'5 es buena nota, casi un notable...

Vale sí, soy de notas bajas.

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